La huerfanita

En este juego los niños forman un círculo tomados de la mano. Una de las niñas se queda en el centro para ser la huerfanita y otro afuera para ser el viejo. Luego, la ronda gira y los jugadores cantan.

Pobrecita huerfanita
sin su madre y sin su padre,
la echaremos a la calle
a llorar su desventura.

Cuando yo tenía a mis padres
me vestían de oro y plata,
ahora que ya no los tengo
me visten de hojalata.

Cuando yo tenía a mis padres
me daban mi chocolate,
ahora que ya no los tengo
me dan agua del metate.

En eso, el viejo interrumpe:

—Ron, ron, ron, ron.

—¿Qué quiere ese viejo tripón? —responden los demás.

—¡Robarme a la huerfanita!

Los niños se toman fuerte de la mano, pues el viejo tratará de separarlos para entrar en la rueda. Si logra pasar, la huerfanita sale corriendo; en caso de que la agarre, a ella le toca quedarse afuera, pero si regresa a la rueda, el mismo jugador será el viejo otra vez.