PAULA MARTÍNEZ

 

 

EL ALGARROBO ESPAÑOL TAMBIÉN PUEDE SER UNA OPCIÓN FORRAJERA

 

 

El algarrobo español aventaja a la variedad local pues fructifica en mayor cantidad, por lo que en menos espacio se puede obtener una producción mayor. Además, como empieza a dar frutos desde muy joven, las vainas se encuentran a menor altura.

"Mire cuántas vainas tiene esta planta", exclama Manuel Rueda apenas La Voz del Campo llega a su lugar de trabajo, y muestra su entusiasmo por la cantidad de frutos que tiene un algarrobo español. Es que esta variedad, sin mucha difusión en nuestro país, ofrece un volumen de frutos muy superior a la algarroba nativa.

Rueda conoció a este árbol hace unos 10 años cuando un amigo le trajo unas semillas de Europa. A partir de entonces sembró y reprodujo las plantas en su quinta del noreste de la ciudad de Córdoba.

"Es una planta indicada para la zona de Cruz del Eje o Quilino, o para Santiago del Estero porque soporta bien el suelo algo salobre", indicó este viverista de 83 años que conoce el oficio desde que nació, en la vecina provincia de Tucumán, porque tanto su padre como su tío se dedicaban a la actividad.

Rueda es uno de los referentes de mayor experiencia en Córdoba en materia de forestación. "Durante más de 50 años proveía árboles y plantas a la Municipalidad", recuerda. Pero se lamenta porque la actividad haya declinado tanto. "Mire si habrá decaído la venta de plantas. Hubo épocas en que se hacían entre 15 y 20 mil rosales por año, cuando hoy con 200 se pasa toda la temporada", ejemplifica.

Manuel admite que el vivero ya "dejó de ser negocio", porque la gente no planta. "En otros tiempos había muchísimos viveros y se cultivaban en Córdoba más de 50 mil plantas por año", menciona.

Especie resistente

La deforestación para vender la madera o la leña es un problema en varios lugares del país, y el algarrobo español es una planta indicada para reforestar. "Es muy aguerrido, en seguida toma fuerza y se desarrolla", comentó Rueda.

Este algarrobo puede reproducirse de semilla o de gajo, y se siembra en la época cálida. Florece en primavera y fructifica en verano.

El principal valor económico de este árbol es su fruta, en forma de vaina, que sirve de fuente de alimentación para los animales. Sembradas a pleno campo, en cuatro o cinco años puede empezar a dar frutos.

El algarrobo español aventaja a la variedad local pues fructifica en mayor cantidad, por lo que en menos espacio se puede obtener una producción mayor. Además, como empieza a dar frutos desde muy joven, las vainas se encuentran a menor altura. "En el monte las cabras, que son petizas, pueden comer directamente del árbol", señaló el viverista. De la misma fruta también se pueden fabricar distintos derivados como la aloja, el patay o la harina.

"Sería ideal que se intensifique esta plantación en escala industrial y que se difundan sus beneficios", indicó Rueda sobre este árbol que es cultivado en Europa y demandado por los inmigrantes italianos y españoles que viven en el país.

Para este viverista, retirado de un negocio que continúan sus dos hijas pero que sigue apasionado por reproducir e injertar plantas, la forestación es una materia pendiente para las nuevas generaciones: "En el noroeste de la provincia, no sólo el algarrobo, sino también el olivo, los dátiles o los cítricos son una buena alternativa de producción", señaló.

Por el momento, el árbol europeo es poco conocido en Argentina y está lejos de cultivarse en forma intensiva y con fines comerciales. Actualmente, Rueda está vendiendo el algarrobo español pero en poca cantidad, sobre todo a productores de Tucumán y La Rioja. En el noroeste argentino esta planta se puede desarrollar sin ningún inconveniente, ya que es un árbol de regiones cálidas, que necesita poca humedad y resiste bien el frío.

Características técnicas

Nombre científico: ceratonia siliqua.

Lugar de origen: región mediterránea europea

Altura: 8-10 metros.

Descripción: árbol siempreverde de tronco corto y copa compacta con ramificación desde abajo. Muy resistente a la sequía, prefiere los suelos calizos.

Frutos: maduran en verano. Se utilizan como forraje para el ganado. La planta fructifica a los cuatro o cinco años.

Reproducción: por semilla, gajo o injerto.

Autor: Paula Martínez

Fuente: Suplemento La Voz del Campo, La Voz del Interior – Córdoba (02/02/01)

 

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